
NOSOTROS
EL AYLLU ENSEÑA, EL MUNDO ENSEÑA
-yatichawi, akapacha yatiña-
Nuestra escuela toma el nombre de El Pez de Oro, en honor a la obra cumbre de Gamaliel Churata, ello no es solo un acto de homenaje, sino una camino consciente de seguir el legado filosófico y, pedagógico de los grandes intelectuales de nuetro país por una educación descolonizadora y visionaria acorde a los desafíos del siglo XXI.
Una posibilidad profundamente transformadora, en un contexto donde la educación tiene un sentido de homogenización cultural y desconexión con las realidades, una escuela que no reproduce modelos, sino que los va rediseñando a través de la práctica comunitaria con una base en la educación emocional y ética en contra del academicismo vacío.
Una escuela nacida con voluntad política-pedagógica: recuperando saberes silenciados.
¿Por qué seguimos llamando “alternativa” a la educación que pone en el centro la vida, la comunidad y la libertad de ser uno(a)?
El Pez de Oro nace para rediseñar la educación desde nuestras raíces hacia el futuro, en un mundo que cambia y exige nuevas formas de aprender y convivir. Nuestro propósito es desarrollar una pedagogía viva basado en la investigación fomentando la creatividad, promoviendo la excelencia académica, nutriendo las relaciones humanas y desperando la pasión por el aprendizaje.
La visión de nuestra escuela es ofrecer una educación completa, equilibrada y profundamente humana, donde cada infancia es respetada en su esencia. Inspirados por la pedagogía Waldorf y los principios de la escuela de Warisata, buscamos formar pensadores sensibles y adaptables, capaces de dialogar con su cultura, de resolver problemas desde la cooperación y de imaginar futuros posibles.
En nuestra escuela celebramos a cada niña, niño y adoescente como un ser único, con su propio ritmo y su propia voz. Honramos lo que cada uno(a) trae cada día y acompañamos su desarrollo desde la comunidad. Nuestra escuela diáloga con el conocimiento ancestral y el contemporáneo, permitiendo un equilibrio donde nace la creatividad, la reciprocidad y el pensamiento crítico.
Nuestra raíz pedagógica es arte, encuentro y camino compartido.

El aprendizaje es un proceso vivo

